martes, 29 de noviembre de 2016


Bandera de U.S.A.”

Bandera, roja, blanca y azul
Colores que significan el destino,
de muchos que lucharon por dar la vida,
para que tengamos libertad y derechos mutuos,
y hagamos de esta una gran nación,
de hombres sensatos y trabajadores,
para poder defender el honor de tus colores,
y tu gloria de ímpetu sueños,
y emprender el vuelo como el águila,
en las alturas con orgullo y no con la cabeza baja,
como cobardes que se esconden en hoyos.

Bandera, roja, blanca, azul
te rendimos honor,
porque en ti llevas marcada las vidas,
que quedaron en combate, como guerreros,
que se atrevieron a empuñar las armas,
 y silenciar a los invasores,
que querían pasar la línea imaginaria,
y que fueron derrotados,
por la valentía de los que escriben sus nombres,
en cada color de la bandera.

Bandera, roja, blanca, azul
 Representación que me honra,
cuando isas en los aires,
para que vean que estas presente,
en todo momento con tu emblema de libertad,
que deseas la luz de tu resplandor,
así como brilla el sol,
en los lugares que has representado.

Bandera, roja, blanca, azul
Eres el manto sagrado,
para todo tu pueblo que te respeta y te honra,
con tus virtudes y faltas,
porque desde que estaba en la primaria,
me enseñaste que eras honrada,
aun que traspasaste montañas y ríos,
mares, y cerros por las noches,
llevaste libertad a los demás.
  
Bandera, roja, blanca, azul
Libertadora de muchas causas,
eres el emblema de nuestras vidas.


Mauricio Olivares.

“San Francisco, CA”
San Francisco, hermoso paraíso cerca del cielo,
donde el sol, nace detrás del mar con aguas azul marino,
sus rayos van tejiendo el día, hasta darle vida al intermitente tiempo,
entre la música del viento que nos cobija, como la pasión de un nardo,
y nos transporta a sus parques de dulces sueños llevándonos al pasado,
de ilusiones que se encuentran entre los paisajes de colores cerca del cielo.

San Francisco, con sus tardes doradas y cantos de ensueños,
donde el alma agradece eternamente y no pasan los años,
con tus memorias donde encierras mucho de tus antepasados,
y caricias de tus lugares como fantasías,
 en un edén de los mismísimos ángeles,
donde se puede vagar en las calles llenas de historias,
y apreciar su arte, llena de ilusiones y estrellas,
y la calle Lombard que es como un laberinto lleno de flores.

San Francisco, donde las rosas y claveles son fragancia,
que emanan del Golden Gate Park en la gloria rotunda,
de su propia alma de los lagos que llenan de alegría,
al perfil de sus museos con la locura pasión de un poema,
que hace que cada músico llene de alegría cada esquina,
y los turistas se divierten, recorriendo las calles y avenidas  entre el cielo y la tierra,
en los coloridos cables car, donde pueden ver el crepúsculo que baja,
para cuando llegue la noche, puedan disfrutar de su música preferida,
a la orilla de las aguas mansas de Fisherman’s Wharf.

San Francisco, con uno de los mejores monumentos
en el mundo, donde muchos han caminado y han visto sus maravillas,
que está suspendido en el tiempo, y muy cerca de Dios en las alturas,
 donde la luz del rey sol se esconde entre la nubes como algodones,
y se pueden escribir poesías a la luz de las estrellas,
y del mismo Golden Gate Bridge, que abre caminos a los demás.

San francisco, eres un paraíso donde reposa el alma de Dios aquí en la tierra.


Mauricio Olivares.

lunes, 28 de noviembre de 2016


“Árbol de Navidad”
Árbol de Navidad, lleno de estrellas,
pronto vendrán los pastores,
a dejarte oro y plata entre tus ramas,
y así, puedas mecerte con los vientos,
que es como aliento de Dios en las alturas.

Tu hermoso semblante es energía pura de los cielos
de alegría y triunfos que nos anuncias
y unos nuevos amaneceres que vendrán como ríos
borrando las sombras del pasado, que fueron fuente de tristezas

Entre tus luces, inspiras la venida del creador, dueño de nuestras vidas,
recuerdos que el mundo se hace presente todos los años,
unos con un dulce vivir, pero otros con un amargo llanto en los ojos,
por un hermoso encanto o por unas inclementes rocas en sus vidas.

Pero el brillo de tus luces y adornos,
adornan las calles y moradas,
que tan solo ver tus verdes ramas,
alegras la Navidad, día del redentor de los cielos,
que vino a dar su vida por los pecados.

Árbol de Navidad, sueños escondidos,
y sorpresas que traes entre tus adornos,
que se confunden con la luz de los astros vivos.

Árbol de Navidad, tu color esperanza es ganancia a nuestros caminos.

Mauricio Olivares.


viernes, 18 de noviembre de 2016



“Cuando yo cierre mis ojos “

Cuando cierre mis ojos
no derrames una lágrima por mí…
es mejor que te quedes en silencio
y recuerda todos los momentos bellos
que pasamos juntos
porque estaré en un sueño profundo
que no podre despertar

Cuando yo me vaya…
no busques ese rincón oscuro
ni tampoco la tristeza escondida
llénate de alegría y levanta tus ojos al cielo
que veras mi rostro dibujado entre las nubes
porque yo estaré siempre a tu lado

Cuando cierre mis ojos…
no entristezcas las mañanas de roció
si no, levántate con más energía
y da gracias a Dios por las locuras que cometimos
lee aquel poema que te gustaba
y canta la canción que me gustaba

Cuando yo me duerma…
y la tristeza te invada
no pienses que yo te olvidado
porque seguirá encendida aquella llama que nos ha unido
porque aunque no me veas ni me sientas
cuidare cada paso donde camines
y jugare con tu pelo de sirena

Cuando yo cierre mis ojos…
y veas mi cuerpo por última vez
no llores por mí partida
ni pongas flores donde me entierren
si no, eleva una oración al cielo
que será lo más preciado para mi alma
porque yo estaré esperándote con los brazos abiertos.


Mauricio Olivares.

martes, 8 de noviembre de 2016




El Falso Orgullo

Era una vez, una princesa muy hermosa y bella, que pensaba que no había nadie como ella, al saber que vivía entre los más hermosos jardines, como si fueran jardines del cielo, pero un día, se dio cuenta que la gente no se le acercaba ni tan poco le hablaban, porque veían como a alguien inalcanzable, mientras ella aburrida de estar sola, aunque era bella y hermosa, con todas las riquezas del mundo, no podía platicar con nadie.
Más de repente apareció un sapo en un arroyo de los jardines, y enojada por estar sola y frustrada, descargo su ira en el pobre sapo que lo único que quería era hacerle compañía, por verla que estaba sola, pero ella enojada le grito al sapo que se desapareciera de su vista, y que se fuera a otro lado, y el sapo obediente, se fue saltando entristecido, hasta que desapareció a lo lejos. Pero al tiempo aquel mismo sapo recorrió el mismo arroyo de donde aquella bella y hermosa princesa, lo había echado, pero cuál fue la sorpresa de aquel sapo, que vio a la princesa sentada en una piedra, triste y llorando, con sus vestidos desgarrados, y su cabello despeinado, y las flores de los jardines marchitas, y el sapo extrañado pregunto a la princesa:
- Que es lo que te paso princesa, si yo te vi tan hermosa y bella, y con unos jardines celestiales-
Y la princesa le respondió:
- Es que los mosquitos y hormigas, destrozaron mis jardines, y me picaron como si fuera una plaga que me destrozo, pero como no tenía ningún amigo, nadie me pudo ayudar.
Y el sapo contesto:
“Lo siento por ti, pero tú me dijiste que me fuera, pero yo estaba aquí para comerme los mosquitos y hormigas, para que tus jardines fueran los más hermosos, y que tú siempre fueras la más bella”
MORALEJA:
A veces pensamos que somos superiores a otros, y que nunca llegaremos a necesitar de nadie, y a los demás los dejamos a un lado, mas no sabemos cuándo llegaremos a necesitar una mano amiga, aunque sea el más pobre o el más humilde, porque dios nunca ha hecho ninguna diferencia, desde el día que nos formó.
Mauricio Olivares.


“Racimo de esperanzas derribadas”
(No a la tala de árboles)
Árbol, de majestuosas copas en las alturas,
te meces con los aires, como pintado los cielos
de azul marino, con las verdes hojas
como esmeraldas, que tienen sus ramas
como si hubieran sido tallas a mano y embarnizadas,
desde el tronco hasta las raíces,
eres hogar de muchos seres que los cobijas,
con las sombras de tus atardeceres

Ahora, eres derribado por el hombre de escrúpulos nefastos.
que por llenarse los bolsillos de monedas de cobres,
no les importa dejar como desierto los bosques,
en su afán de apuñalar a los árboles,
que lloran y claman a los vientos,
que no sean cortados
por sus cobardes
manos inmundas

La golondrina desde los cielos clama justicia a los leñadores,
porque los bosque y montañas han perdido sus colores,
y como racimos de esperanzas verdes son derivados,
y las pisadas negras de cerdos quedan marcadas,
como prueba, de los nefastos taladores
de los majestuosos arboles,
que purifican los aires
oxigeno de nuestros
pulmones

Perverso talador de zapatos de ochenta años
La naturaleza es un regalo de Dios
No te afanes por llenarte los bolsillos,
ni te persignes en las noches estrelladas,
porque tendrás ese pecado que derribaste
un árbol, y que no nacerá de nuevo.
Mauricio Olivares.


sábado, 5 de noviembre de 2016

“Celestial nombre de mi madre."

Cielo llevas por nombre, que eres el espejo de la mar.
Eres gloria, como la mariposa tierna esbelta,
Llena de amor, linda y suave como la rosa blanca
Inmaculada, divina, santa, hermosa
Amorosa, como un ángel aquí en la tierra

Muchas veces, mostrando el encanto de tu enojo
Al ser que más quieres, y al que amaras para siempre
Recordando, que eres la imagen de María
Glorioso ser, gloriosa madre de Dios
Amando el fruto de tu ser, delicada, tierna
Robándole tiempo al tiempo, para ver crecer el sueño
Ilusión que llena de gozo, al cielo celestial
Teniendo tú por nombre, el espejo de la mar
Así, alegrando el jardín del edén, donde la margarita, es como una estrella bella, y que llevas por nombre tú también.

Bello nombre Celestial el de mi madre, y un amor que nunca te hiere el corazón.  Bendita mi madre que estás cerca de Dios, y bendita a todas las madres, y bendito sus vientres.

Mauricio Olivares.

“Cerebro”
Eres tan grande en inteligencia
que si te miden en una balanza
eres más pesado que el mismo universo

Porque de ti salen burbujas flotantes
hasta deliciosos palacios entre la arena
blanca ilusiones y hermosas ciudades
de colores y sueños que se hacen realidad

Eres tan grande tu inteligencia
como el ancho cielo azul marino
donde las gaviotas y las golondrinas
lucen sus colores y te rinden reverencia
cuando de ti nacen las notas musicales
mas hermosas que deleita oír

La profundidad que tienes
no se compara a ningún abismo
y de ningún de los mares dormidos

Eres como la esponja
que absorbe todo
y lo retienes todo guardándolo en el hipocampo
para después recordar
y conjugar cada palabra al viento
como un poema o una poesía



Mauricio Olivares. 
“Mal silencioso”
(Sida)
Cuerpos en agonía
Clamando al cielo la muerte
para no estar sufriendo día a día
y estar llorando esa pesadilla
que consume sus fuerzas
y esperanzas por la vida

La valentía y sus lamentos
es tan grande que hacen eco en cada esquina
porque la enfermedad es tan cruel
que los está matando
de tristeza y desconsuelo
porque a un sus propias sangre
los ha abandonado

Que desgracia que un día fueron infectados
Será que el destino lo había marcado
o la insensatez de sus errores
los llevo a que sufrieran
poco a poco como unos condenados

Pero aunque sus heridas sangren
y sus almas estén hechas pedazos
no se den por vencidos
agárrense de la mano de Dios
que el limpiara sus lagrimas
y los cargara como niños/a.


Mauricio Olivares.

viernes, 4 de noviembre de 2016


“Avaricia”
Castiga Dios la avaricia de mesa llena
porque su rigor provoca agua que envenena
y fruta que despierta locura
por tener en sus manos el oro y la plata
y la admiración del pobre que busca en la tierra
su sustento por un par de monedas al día

Castiga Dios la avaricia mentirosa
para que no sea engaño en la sed que atesora
en los bolsillos que los devora
con los ecos y la ardiente flora
que cada día los domina
al tener más y más codicia

Castiga Dios la avaricia que es moribunda
que es como una delicia en la mesa
y después se torna como la luz de una estrella
que brilla con todo su fulgor y después se apaga
en las cenizas de su demencia
que lo dominan como un títere a la luz del día
y sus caudales ríos de aguas de esperanza
se desbordaran en una mirada solitaria
que tal vez no gozara la ferviente llamarada
de un paraíso de codicia que devora.


Mauricio Olivares.