“Mal silencioso”
(Sida)
Cuerpos en agonía
Clamando al cielo la muerte
para no estar sufriendo día a día
y estar llorando esa pesadilla
que consume sus fuerzas
y esperanzas por la vida
La valentía y sus lamentos
es tan grande que hacen eco en cada
esquina
porque la enfermedad es tan cruel
que los está matando
de tristeza y desconsuelo
porque a un sus propias sangre
los ha abandonado
Que desgracia que un día fueron infectados
Será que el destino lo había marcado
o la insensatez de sus errores
los llevo a que sufrieran
poco a poco como unos condenados
Pero aunque sus heridas sangren
y sus almas estén hechas pedazos
no se den por vencidos
agárrense de la mano de Dios
que el limpiara sus lagrimas
y los cargara como niños/a.
Mauricio Olivares.
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