jueves, 2 de marzo de 2017

Aceptemos a todo aquel que esta discapacitado, no importa su color u origen.
“Acéptame como soy”
No me pidas que cambie
Cuando me veas en silencio
O con ademanes que te parezcan raros
Es mi misteriosa vida
Que me da tonos pausados
En mi triste hablar como eco de las montañas
Que no saben cambiar su naturaleza
Pero mi cariño es incondicional
Que rompe barreras
Del rico o del pobre a todos por igual.

Aunque sé que hablo con los vientos
Y la luna y las estrellas son mis amigas
Y me alegro con su brillo intenso
Pero cuando regreso a mi humilde aposento
Muchas sombras me molestan
Cuando paso en silencio
Y mi mirada baja entre angustia y lagrimas
Que me siento el más pequeño de la tierra
Solo porque no aceptan mi misteriosa vida
Que es una cruz que llevo sobre mi hombro.

Mi lento caminar es incoherente
Porque el destino me ha marcado
Entre un oscuro túnel
Que no se correr como gacela en los campos
Si no estoy atado entre dos ruedas
Que me llevan y me traen de regreso
Como si soy una máquina que perdió su caminar
Pero muchos ríen sin compasión
Al llamarme por nombres sin sentidos
Partiendo mi corazón y mi alma en mil pedazos.

Nunca he conocido los colores del mundo
Porque mi universo es tan solo oscuras siluetas
Que llevo entre mis manos una guía
Que me acompaña en ese mundo misterioso de colores
Pero por las noches dicen que es como un manto negro
Manchado de lucecitas de colores
Pero en el que le llaman día mi guía me traiciona
Y me golpeo o hasta me caigo entre lodo podrido
Pero a veces es por la maldad de otros
De corazón duro y sin sentimientos.

Acéptame como soy porque no pedí nacer como me miras
Porque no sea que el próximo seas tú
Y quedes discapacitado toda tu vida.


R. Mauricio Olivares.