martes, 7 de febrero de 2017

“El Salvador”

Behind the curtains of time,
among the mountains clothed with greens,
as if they were the caress of the emeralds in spring,
the sun comes out arrogantly as weaving its rays of the day,
while a flock of doves cross the skies,
as a heavenly mantle in the mornings.

It’s volcanoes are like concrete towers that look after the air,
ready to erupt,
like cannons in battle, which are like a show
of lights of flares on the airs,
where they float and fall magically,
in the heart of the thoughts of the earth.

But the lake of Coatepeque,
it moves with its sleeping waves,
where many souls caress their warm waters,
raising a smile of joy to the heavens,
because around it is full of much human heat,
and beautiful flowers and women that are outlined when walking,
as if they were pretty butterflies in their gardens.

The parks are like tradition to the Nature,
where the trees as leafy guardians,
have their branches suspended in time,
to give shade, while a hummingbird dances and sings,
to earn a visitor’s smile,
to be able to fly to the flowers that adorn the peace
of the murmur of the passing breeze,

The beautiful nights are like a kiss of a star,
under lights like diamonds that shine,
furrow the skies and the bells of smiles,
are present under the moon with their rays of cotton,
that caress and pull out sighs of love,
like a white rose in love,
of a shooting star passing by in the blink of an eye,
on the beautiful horizon covered in dark blue

The women and men of the countryside,
tireless workers, earning the livelihood of their family,
the ray of the sun that mistreats them and makes them be like steel
because the water their work with dignity,
as fierce fate is going,
and they are proud of their country, which has worked for a long time.


R. Mauricio Olivares.
“El Salvador”
Tras las cortinas del tiempo,
entre las montañas vestidas de verdes,
como si fueran la caricia de las esmeraldas en primavera,
el sol sale arrogante como tejiendo su rayos del día,
mientras una bandada de palomas surcan los cielos,
como manto celestial por las mañanas

Sus volcanes son como torres de concreto que cuidan los aires,
listos para hacer erupción,
como cañones en la batalla, que son como un espectáculo
de luces de bengalas sobre los aires,
donde flotan y caen mágicamente,
en el corazón de los pensamientos de la tierra

  Mas el lago de Coatepeque,
se mueve con sus olas dormidas,
donde muchas almas acarician sus tibias aguas,
elevando una sonrisa de alegría a los cielos,
porque a su alrededor está lleno de mucho calor humano,
y hermosas flores y mujeres que se contornean al caminar,
como si fueran lindas mariposas en sus jardines

Los parques son como tradición a la Naturaleza,
donde los arboles como guardianes frondosos,
tienen sus ramas suspendidas en el tiempo,
para dar sombra, mientras un colibrí danza y canta,
para ganarse una sonrisa del visitante,
para poder volar a las flores que adornan la paz
del murmullo de la tímida brisa que pasa

Las hermosas noches son como un beso de una estrella,
bajo luces como diamantes que brillan,
surcan los cielos y las campanas de sonrisas,
se hacen presente bajo la luna con sus rayos de algodones,
que acarician y arranca suspiros de amor,
como una rosa blanca enamorada,
de una estrella fugaz que pasa en un abrir y cerrar de ojos,
en el hermoso horizonte cubierto de azul marino

Las mujeres y hombres del campo,
trabajadores incansables, que ganan el sustento de su familia,
bajo los rayos del sol que los maltrata y los hace ser como acero,
porque con su fuerza, son capaces de levantar un cedro,
porque riegan con su sudor el trabajo digno,
como fiera va surcando el destino,
y se siente orgulloso de su país, que ha labrado por mucho tiempo.

R. Mauricio Olivares.


"My dear friend"

My dear and thoughtful friend
You are glory that I cross in my way,
And firm confidence
That I speak to you as if you were my brother,
Because you are part of my life
Of my sorrows and my joys,
That if words have been spoken from my lips,
Not for offending you,
Perhaps they have been for my foolishness,
But the best thing that lives in our hearts,
That word "sorry"
Which we are not ashamed to say,
Because our friendship is very valuable
And our triumphs are for our efforts,
But you and I do not care
If we have gold or silver in our hands,
Because our friendship is bigger
Than the metal that deceives and disturbs the soul.

That is why we spend time by our window,
And your friendship will be the same
Like yesterday when I met you the first time,
Although we have walked the path of thorns,
And failures of fine sand,
That cry of help to be able to cry our shoulders,
Has always been in those moments
That a friend is needed,
And crying out a prayer to God,
So you can help us with a solution
Like two best friends we are.

It does not matter if my hair has become white,
And my steps are more awkward than before,
I will be the mirror of your friendship,
Like two best friends.


Mauricio Olivares
“Matrimonio”
Fue una dulce y melódica mirada,
Donde nació el encuentro de un beso en la mejía,
y un abrazo caluroso que despertó la ilusión apagada,
y una sonrisa cándida de luna que engalana,
la caricia lejana de una piel fresca,
de una mujer soñadora pero desconocida,
bajo aquel manto de estrellas como para una reina,
y una brisa suave y delicada como sus labios como los pétalos de una rosa.

Su ojos color miel, que iluminan el alba de mi alma,
y su mano temblorosa queriendo juntarse con la mía,
para poder entrelazarlas como ramas a la luz del día,
y su espíritu sencillo como la virgen posada en la iglesia,
que merita ser la futura y dulce golondrina,
dueña de las llaves de mi corazón y de mi alma,

Tal vez se podrá nublar el sol de mediodía,
pero nuestros corazones renacerán cada día,
y jamás se apagara el fuego de nuestro amor de dicha
y hermoso paraíso que nos unió con una dulce sonrisa de cortesía,
y como dos amantes galantes errantes estamos juntos ahora,
porque todavía llevo impregnado aquel delicioso perfume de azucena,
cuando por primera vez, nuestros labios se juntaron como la noche y el día,
beso sublime que dejan huella,
como la cristalina lluvia entre la madre tierra.

Por eso, nacimos como viento y cielo danzando a la luz del día,
y aunque las negras alas de la muerte nos separen un día,
juntos estaremos como corazón y alma como una hermosa poesía,
mas no sé dónde iras si partes de primero a la blanca morada,
y no sé dónde iré, si yo soy el elegido en aquel día,
pero lo que si se, que mientras estemos en la tierra,
seguiremos siendo felices como un matrimonio.

R. Mauricio Olivares