“Mi humilde Madrecita”
El día que partiste
No encontré palabras para entender tu partida
Solamente pude derramar mis lágrimas por ti
Lagrimas que salían dentro de mi alma
y de mi corazón aturdido y triste
que le rogaba a Dios que me llevara contigo
Porque ella era siempre dulzura
Sus besos llegaban a lo profundo de mi alma
Y sus caricias eran como un bálsamo
que calmaban la tristeza que tuviera
Pero su humildad era la virtud más hermosa que tenia
Ella era mi Madre la que recuerdo hasta ahora
y que pienso en ella como si estuviera a mi lado
Solo le pido a Dios que te llene de bendiciones
y que el día de su cumpleaños los ángeles te canten
Dios te bendiga Madre mía
Mauricio
Olivares.
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